24/02/2015

Jardins de Bagatelle

Mi nueva ciudad es grande, más grande que la ciudad donde nací y como todas las grandes y medianas ciudades las han llenado de grandes centros comerciales. Con lo que me gustó la iniciativa del ayuntamiento de Oviedo estas pasadas navidades de incentivar a las pequeñas tiendas para rotular sus nombres en los escaparates, como en los cincuenta. Como esas series que ponen en la tele. No sé por qué se dejó morir el pequeño comercio si ahora parece que lo más in es comprar en pequeñas Bagatelle “como la perfumería que tenían mis tíos en Torrelavega, Perfumería Barquín.

Fue la primera en poner un pequeño apartado para la estética porque mi tío Antonio siempre ha dicho que “no hay mujer fea sino mal maquillada”. Un adelantado al Photoshop.

En esa tienda que hoy la ocupa una de esas franquicias de moda ayudó mi madre y mi tío y toda la familia en campaña de Navidad. Se envolvía en papel de seda blanco con la firma de Barquín en rojo y las mujeres y hombres que podían iban a comprar perfumes de Guerlain y Christian Dior. Alguna pagaba a plazos, eso se hacía mucho en el comercio pequeño. Alguna tienda de aquella época cerró hace poco aún con el cuaderno de cuentas sin cuadrar. Por cierto, mi perfume favorito de entonces, no es colonia decía mi tía Tea, era Jardins de Bagatelle. No sé si era la mejor pero a mí me resultaba estiloso decir a mi tía “ponme un poquito de Jardins de Bagatelle”.

Hoy mis tíos que tienen más de noventa y que no concretaré su edad porque siguen siendo muy coquetos continúan diciéndome cuando voy a verlos ‘límpiate bien el maquillaje, qué crema usas, no te pintes así los ojos que los haces más pequeños’ entre decenas de consejos. Y por supuesto siempre salgo de su casa con algún disco de música clásica o alguna acuarela.

Ellos me llevaron muchos miércoles a la Sala Espí para ver las exposiciones de pintura. Siempre lo vi tan cotidiano que hasta hace unos años no me di cuenta que de ahí me viene el gusto por la pintura. No le había dado la importancia que se merece y las gracias a mis tíos. La educación es coger los cubiertos y también apreciar una pintura o un libro.

Hablar ahora de centros comerciales rompe la nostalgia y belleza de estos de recuerdos. Sólo veo en ellos ladrillos y cual tío Jilito, billetes.  Todo está analizado. Las horas más concurridas, la disposición de la ropa y de las tiendas, la música que suena, el olor, los precios. Sin embargo mis tíos y otros tantos pequeños tenderos, como les llamábamos de pequeños cambiaban con ilusión cada poco el escaparate con la única pretensión de que luciera bonito.

Pero no iré de lo que no soy. Voy a los centros comerciales y compro. Trato, eso sí, de ir aleccionada y de comprar únicamente lo que necesito, no ir de compras y sobre todo, no ir a comer. Y entiéndase comer como cenar, desayunar y todo aquello que conlleve ingerir alimento salvo agua, porque a mí me dan sed. Prefiero comer una par de huevos fritos en el bar más sencillo del mundo a comer en un centro comercial, aunque llueva, que parece ser la gran disculpa junto a “como tengo niños”. Pues yo de pequeña, en invierno,  hacía rosquillas, galletas, pintaba figuritas de escayola, jugaba a la oca y me aburría un poco. Ahora aburrirse está prohibido por la OMS. Las casas tienen que ser como dice mi amigo Luis, un constante campamento de verano.

Con el desembarco en mi nueva casa, he visitado más de un centro de estos pero ojo, con lista porque si no caería al carro más de una y más de dos cosas que no necesito, estando el mayor grado de tentación en las zonas donde según algunos estudios puede darse un síndrome llamado “de encontrar un tesoro” o algo así. O sea, que vamos por esos centros comerciales como aventureros en busca de un tesoro.  Y algo de verdad hay porque al llegar a casa cuentas que mira lo que he encontrado por dos euros. Como si las otras mil ochocientas personas que pasaron antes que tú no lo hubieran visto.

Los centros comerciales son todos iguales pero yo si cierro los ojos viajo a la tienda de mis tíos y huelo Jardins de Bagatelle y veo a mi madre envolviendo paquetes y el pequeño despacho de la trastienda y a mi hermana y a mi probándonos collares y la máquina de los chicles de bola, aunque me da que la bola no era tan grande como mi recuerdo. Y les doy las gracias por llenarme de recuerdos hermosos.

07/02/2015

Para ti Lucía

Año de nieves, año de bienes.

El año nuevo nos ha hecho el regalo más bonito que nos podía hacer, mi sobrina Lucía. Una guapa princesita que se adelantó un mes, seguro por las ganas que teníamos todos de verla.

Es uno de los acontecimientos más impresionantes y maravillosos de la vida. Nada hay comparable. De las pocas cosas que seguimos haciendo bien los seres humanos.

Con ella afloran un montón de sentimientos. Felicidad, miedo, responsabilidad, ilusión y como un GPS hemos empezado toda la familia a recalcular.

Reordenamos la casa buscando sitio para sus cosas. Redistribuimos nuestro tiempo para pasar todo el que se puede con ellos. Cambias tu escala de valores, de deberes, de tareas, de objetivos. Dejo una canción a medias para jugar a las tortugas Ninja. Y hoy que nieva, es mágico con ellos. Y también la Navidad ha vuelto a ser mágica. Y volvemos a celebrar las pequeñas cosas como que Mateo fue el más rápido en subirse la cremallera de la cazadora.

Entonces, ¿qué es más importante? ¿Que mi disco estuviera en la lista de lo mejores del 2014 o que ya nos subimos sólo la cremallera? Pues todo. Porque nos hacemos mayores y subimos el listón y parece que tiene que ocurrir algo realmente extraordinario para celebrarlo.

La vida te da tantas oportunidades, si las quieres ver…….

La vida te permite ilusionarte constantemente, si te dejas…….

Tenía que haber vuelto hace días a mi nuevo hogar. Me encanta la palabra hogar, igual que la palabra libélula pero el gran acontecimiento me hizo cambiar los planes.

En realidad he cambiado los planes varias veces. De hecho este avión desde el que escribo tendría que haber salido ayer a las 22:00 horas si no fuera porque recibió el impacto de un rayo mientras volaba dirección Santander. Que si no es verdad, podían habernos contado otra milonga más tranquilizadora. Pero en esta compañía de bajo coste son muy peliculeros. Por otra parte me han regalado unas horas de charleta con un amigo al que hacía tiempo que no veía. El va a presentar su primer libro “Mucho más que dos” y la ilusión con la que viaja me contagia. Creación, creación y mas creación porque somos creativos en potencia. Y nos ponemos al día y ojalá pudiera contar su vida, toda una lección.

De ellos me gusta aprender. De personas como él me gusta rodearme. Creo en la sinergia, sí.

Así que a estas alturas y nunca mejor dicho, el impacto de un rayo nos da la risa, incluso estamos contentos sabiendo que volaremos al día siguiente a las 12:30 y que Alberto llegará a tiempo para su presentación. Y de vuelta a casa empieza a nevar y salvo que seas un amargado de la vida, esos primeros copos de nieve nos sacan una sonrisa. Y todo el mundo grita, ¡está nevando, está nevando!

Y despegamos. Despega este avión. Despega Lucía. Despega una buena racha para Alberto. Despega mi nueva vida. Y nos esperan las familias y amigos en el aeropuerto. Y nos llegan los buenos deseos de quienes nos quieren. Y entonces, no hay rayo que nos parta.

24/01/2015

A una hora de avión

 

1. Los primeros días.

Hay vidas que parecen siempre un mar en calma pero la mía no, ¡qué va! Me pasan cosas, a veces extraordinarias y sé que en cierta manera ocurren porque he elegido vivir de otra forma. He elegido sacarle partido a la vida porque tengo muy presente que lo malo llega sin avisar y que lo bueno se puede ir a buscar o provocar. Y eso hago.

Igual que en mi carrera musical el parto de ciertas canciones ha marcado un cambio, de manera de escribir, de expresarme, de cantar, de estilo, en la vida me ocurre igual. Pero hay una clara diferencia, las canciones te cogen sentada en el piano o guitarra en mano. La vida sin embargo te pilla a contrapié y entonces pienso pero ¿por qué no puede estarse un rato quieta?

Me siento afortunada porque la vida me ofrece muchas oportunidades y valiente pero no hay aceptación sin renuncia, sin peaje.

Hace días que paseo por una nueva ciudad. Hace días que pienso qué cosas puedo hacer en esta que me ofrece y que no me ofrecieron otras. Hace días que busco el cubo de basura más cercano, dónde venden la mejor carne, dónde correos y el centro de salud que me toca.

No me pilla de nuevas empezar de cero pero esta vez las razones que me han traído aquí son otras.

Lo que sí puedo decir es que la edad lo cambia todo, que los motivos también y que sé reconocer y valorar que el hecho de no embarcarme sola ayuda y mucho.

Es curioso cómo cambian las prioridades y las expectativas a lo largo de los años. Y que igual que necesite tiempo para apreciar la música de Joni Mitchell, también hay que estar preparada para asumir ciertos retos, da igual que a otro le parezcan pequeños. Esto me lleva a pensar en “Niveles de vida”, el libro que tengo entre manos.

En la primera mudanza necesitaba llevar todo conmigo y esta vez, apenas 4 fotos, algo de ropa y mi guitarra. Desde la distancia creo que las inseguridades que tenía entonces parecían callarse si me llevaba decenas de reliquias que nunca necesite. Más bien acumulé otras tantas para la siguiente mudanza.

Esta vez, nada de altares. Voy a aprovechar que en esta ciudad todavía quedan tiendas de música para renovar mi discoteca. Voy a dejarme recomendar libros nuevos y empezaré una nueva estantería. Este de Niveles de vida, donde se cuentan las peripecias y pasiones que rodean a los primeros aeronautas me hacen sentir que este avión, desde el que escribo no tiene nada de romanticismo y que hay muchos más locos que yo.

Voy a hacer nuevos amigos, de los de carne y hueso. Los mejores no son los que hice en el instituto ni los más viejos. Hacer amigos nuevos me renueva el alma, me abre otros mundos, otras reflexiones, otras vivencias, otros olores.???????????????????????????????

Todo el mundo aquí me dice que “de primeras” les cuesta un poquito abrir las puertas de sus casas pero que una vez las han abierto son para toda la vida. Pues quiero, sí quiero. Y también recuperar mi pasión por los “domingos de museo” y tomarme un buen vermut después, que alguno ya me he tomado.

Aún me cuesta ponerle música a todo esto. Para mí siempre ha sido muy importante el lugar donde compongo y en la nueva casa aún no he encontrado el sitio pero lo encontraré y escribiré mi próximo disco y todo esto lo hará especial y diferente.

Lo más difícil será volver a soltar cuerda y aunque soy marinera lo más difícil sigue siendo estar lejos de ellos. La edad en este caso lo empeora, me hace más emotiva, sensible, ¿ñoña? Puede ser, pero me da igual. Aunque sólo nos separé una hora de avión, este que me permite pararme a escribir sobre todo esto, los echo de menos. Yo que según decían mis abuelos, vendía caros los besos ahora necesito tocarles, besarles, ver sus caras. Quiero a mi familia, me gustan las comidas familiares, me emociona que vayan a recogerme al aeropuerto. Soy una romántica, sí. Es precioso sentir que te mueres de ganas de verles. Ahora todo el rato son despedidas, de unos y de otros. ¡Y qué coño! Esto pasa porque estoy viva. Algo que damos por hecho pero que es tan sencillo como complejo.

Continuará………..

03/04/2014

Navegando con el viento de cara

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Tenía ganas, sí. Tenía muchas ganas de nuevo, de cantar, de viajar, de ver a los amigos, de hablar de música, de escuchar música, de entrar con curiosidad a la habitación de un hotel, de imaginarme como será la sala…

Estoy feliz, sí. Y se me ve, lo sé porque me veo en las fotos de los conciertos, en la portada, en las entrevistas y porque me siento como si me hubiera comido 10 balones.

Me siento como la primera vez pero sabiendo dónde estoy y qué es lo quiero e intentando disfrutar con todo. Y cuando me sale mal pensar qué debo cambiar y no torturarme.  No siempre ha sido así, yo me he dado mucha “tiza” a mi misma, demasiada. Quizás debía de ser así, tampoco lo sé. El caso es que ahora sólo siento felicidad, gratitud, paz, ilusión…

Ahora me acuerdo del día que acabé la grabación y me despedía de Bori diciéndole “ay Bori, qué pena me da que se acabe” y resulta que me esperaban grandes momentos.

La verdad es que esto casi acaba de empezar pero los días son tan intensos. Recojo cada día el cariño de tanta gente, tanto que me da rabia que alguien piense que cuando doy las gracias en cada concierto o entrevista piensen que es impostura. Sois miles a darme cariño y yo una sola a devolverlo. ¡Es así!

Hay gente que piensa que si vendes más o llenas más serás más feliz, cuando hay cientos de casos donde los más éxitosos en ese sentido acabaron fatal. Esta chica de Torrelavega jamás pensó que viviría todo esto.

Tengo una canción en un libro editado en Francia con el que  los estudiantes franceses estudian español. Una amiga el otro día usó un párrafo de Si tú piensas en mí como introducción en uno de los capítulos de su primer libro. El día de la presentación de Clamores, Carlos Goñi, al que no conozco de nada se sentó en su mesa como uno más para ver mi concierto. Me felicitó a la salida, cuando yo firmaba discos y una amiga, muy fan suya me preguntó que qué le había dicho, pues gracias.

Voy a radios donde preparan las entrevistas con canciones que han cantado otros o llaman a compañeros para que me den una sorpresa. Revistas que antes no me daban bola ahora sí. Estreno mi vídeo en la Rolling Stones, venga, que soy de Torrelavega y estreno en la Rolling Stones.

Y se llena Clamores y unas chicas de Málaga van hasta Santiago de Compostela a verme. Y algunos de mis compañeros me llaman y me envían mensajes para felicitarme por el disco o porque les flipa una canción.

Buf, y me fuí a Miami, a Ocean Drive y me preguntan por sobaos El Macho, tiene h….

Y un periodista me pregunta que qué siento al llegar con mi disco al top 4 de la Fnac. Y me entero en ese mismo momento porque no tengo tiempo ni de ir a ver mi disco en las estanterías.

Yo creo que todo esto tiene que ser el éxito porque yo no puedo ser más feliz. Tanto cariño de la gente, sus abrazos, sus besos,  las charlas de la furgo durante los viajes, ese pulpo a feira, mi madre cantándolas todas en el Clamores, la flores, los ensayos con la banda y ese olor que no se va de las guitarras desde que Mario encendió la estufa de madera en el local, aquella copita del cuarto mejor albariño del mundo o los textos que mi amiga Inma me fue dejando cada mañana en su casa de Madrid mientras hacía la promo:

“Navega, velero mío, sin temor,

que ni enemigo navío,

ni tormenta, ni bonanza

tu rumbo a torcer alcanza

ni a sujetar tu valor”

Mañana Granada. Continuará…

 

16/03/2014

Novedades en la gira “Con El Viento De Cara”

Ya no queda nada para dar comienzo a la gira de “Con El Viento De Cara”. 

Tenemos muchas ganas de presentar las canciones en directo, que es cuando más se sienten.

Os dejamos aquí las fechas de todos los conciertos. Esperamos veros en alguno.

26 DE MARZO · Clamores · MADRID

29 DE MARZO · Sónar ·SANTIAGO DE COMPOSTELA

4 DE ABRIL · La Tertulia · GRANADA

5 DE ABRIL · El Volander · VALENCIA

12 DE ABRIL · Black Bird · SANTANDER

26 DE ABRIL · Fizz · BARCELONA

10 DE MAYO · La Puerta Falsa · MURCIA

11 DE MAYO · Cafe El Corrillo · SALAMANCA

15 DE MAYO · Avalón Café · ZAMORA

23 DE MAYO · La Campana · ZARAGOZA

24 DE MAYO · Casa Cultura de Zizur Mayor · NAVARRA

29 DE MAYO · Dolce Vita · VALLADOLID

30 DE MAYO · Whirlpool · OVIEDO

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